Cuando pensamos en una reforma, solemos centrarnos en el diseño, en ganar comodidad o en aprovechar mejor el espacio. Pero lo que muchos desconocen es que algunas obras también se pueden desgravar en la declaración de la renta. Es decir, además de renovar tu vivienda, puedes conseguir un ahorro fiscal muy interesante.
En este artículo te contamos cuáles son esas obras que Hacienda permite deducir, qué requisitos hay que cumplir y cómo extraer el máximo partido.
Reformas que se pueden desgravar en la vivienda
Tipos de reformas deducibles: eficiencia energética, accesibilidad y conservación
Las obras que cuentan con beneficios fiscales se agrupan en tres grandes bloques:
- Eficiencia energética: actuaciones como aislar fachadas y cubiertas, sustituir ventanas por otras de doble acristalamiento, instalar calderas más eficientes o apostar por energías renovables. Con ellas reduce tus facturas, mejoras el confort y revalorizas la vivienda.
- Accesibilidad: reformas pensadas para personas con movilidad reducida o mayores, como rampas, ascensores, salvaescaleras o la adaptación de baños. Mejoran la calidad de vida y cuentan con deducciones específicas.
- Conservación y mantenimiento: trabajos que garantizan el buen estado del inmueble, desde reparar tejados y fachadas hasta renovar instalaciones de agua o electricidad. Son imprescindibles y también pueden deducirse si están bien justificadas..
Reformas deducibles en inmuebles de alquiler
Si alquilas tu vivienda, las reformas también juegan a tu favor. Las mejoras de eficiencia energética, los arreglos de conservación o las adaptaciones para cumplir con la normativa hacen tu piso más atractivo para los inquilinos… y al mismo tiempo te ayudan a pagar menos impuestos.
Requisitos para poder desgravar reformas
No todas las obras sirven, y Hacienda es clara con las condiciones:
- Necesitas factura oficial y justificante de pago (nada de pagos en efectivo sin factura).
- Las reformas deben hacerse dentro de los plazos establecidos.
- Es obligatorio cumplir la normativa vigente en eficiencia energética o accesibilidad.
Guardar toda la documentación es fundamental para justificar la deducción si Hacienda lo solicita.
El límite máximo de la deducción, en Galicia, es de 9.000€. El coste de la obra tiene que ser superior al 25% de lo que te gastaste a la hora de comprar dicho inmueble.
Consejos para aprovechar al máximo las deducciones
- Consulta con un asesor fiscal antes de empezar la obra.
- Pide presupuestos claros, donde se distingan materiales y mano de obra.
- Conserva toda la documentación durante al menos 4 años.
Nuestra opinión
Las reformas no solo mejoran la calidad de vida en tu hogar, también pueden convertirse en una inversión inteligente gracias a las deducciones fiscales.
En nuestra empresa de reformas no solo nos encargamos de transformar tu vivienda, sino que también te asesoramos para que aproveches al máximo todas las ventajas posibles.
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